A lo que iba. Montaña rusa anímica. Sí. Que unos días estoy super contenta y, otros, me vengo abajo con muchísima facilidad.
La última de esas bajadas me ocurrió el otro día, cuando ojeando el periódico, vi un anuncio de un programa de televisión de economía con la enorme, llamativa e impresionante foto de una compañera de la facultad. Guapísima. Estupensa. Genial como ella sola. Ahí estaba ella, con su propio programa de televisión y ahí estaba yo. En pijama, el moño más cutre que podía haberme hecho, las manos llenas de pintura y sin acordarme de lo que es escribir una noticia. Y ahí estaba ella.
Para destacar en el periodismo, hay que ser realmente bueno y la verdad es que esta chica destacó desde el principio, no sólo por lo bien que escribía, sino por su forma de ver las cosas, de analizarlas, de extraer conclusiones. Ahí estaba ella, abriéndose paso entre los grandes, como muchos otros. Y ahí estaba yo, pensando en pelearme con recién licenciados para hacer prácticas en radio o tele este verano... Porque eso de encontrar trabajo, ni me lo planteo.
Y para compensar la imagen greñosa que tenía ese día y toda la lata que dí con el vestido que me puse para la boda de mi prima, no iba a ser menos, y os dejo una foto del de la boda de mi primo! Faltaría más!

Besos para todos.










